jueves, 27 de mayo de 2010

Llamado a la solidaridad

Estoy horrorizada con la poca solidaridad de la gente ante un accidente.
A la mañana estamos todos un tanto apurados, si no gritamos a la vieja que tarda años en subirse al bondi, gritamos al ser que para al colectivo por una simple pregunta. Si bien todos reímos o sonreímos  ante un tropiezo o caída graciosa, no es así cuando ya el golpe es mayor en una persona sin importar su edad. 
Como salidos de un loquero nos dirigimos a nuestro destino final el trabajo, el colegio, una reunión y el pobre diablo que esta un poco distraido siempre es que el que sufre el atropello del vecino. Ni que decir si es hora pico.
Hoy la accidentada fui YO. Y no me gustó ver como todos como vacas, ni siquiera como caballos que no te pisan me pasaron por encima en la escalera mecánica del subte. Me pisaron al mano como si fuera un escalón más, con la diferencia de ser mas blandito y no tan plateado. NADIE me preguntó si estaba bien, ni que decir de amagar en ayudarme. La manito me quedo al rojo vivo, de hecho me corté.

La gente a veces es mierda, aunque mi caída fue bastante graciosa.

¿Los caballeros del bicentenario, donde están?

viernes, 21 de mayo de 2010

El viajero!

Algo que no voy a entender nunca.
¿Habiendo tantos lugares para sentarse justo se tenia que sentar al lado mio la persona mas gorda de todas o la que se queda dormida y se cae encima tuyo?
Los transportes públicos suelen tener una deposición de asientos variada. Uno se puede sentar en un asiento individual y si no sentarse en un asiento para 2 personas.
La gente se ve que no "INTERPRETA LA CONSIGNA", el asiento es para la cola de uno y no para la mochila, el tapado, la valija., etc. Y a su vez es uno por persona, no un asiento y medio, donde la otra persona debe de dejar el otro medio traste afuera.
Hoy en el colectivo yendo a trabajar un hombre muy gordo se sentó al lado mio habiendo otros lugares libres, ya había decidido sentarse allí y aplastarme. Después, me subí a un subte y resultó ser que también una señora teniendo 8 lugares mas, si repito "8" lugares libres se dispuso hacerme compañía. Por lo visto esta señora vino con la intención de buscar una almohada y no de aplastar a un ser humano. Cuestión que yo no tenia ganas de que mi cabeza fuera amiga de la suya, ni que mi hombro le fuera de total confort.

Yo soy hija única, pero siempre entendí muy bien la ley del "canto pri", del "fance" y el "que termina primero ayuda a su compañero".Por lo tanto el que esta sentado tiene prioridad.

"NO" a la actitud del ventajero en el transporte público, he dicho.

lunes, 17 de mayo de 2010

Mejor ponerse una vez colorada que 100 veces verde.

Que feo que es meter la pata.
Generalmente, le pasa a la gente que no filtra y por no respetar un minuto de silencio acciona el botón de la lengua y chaaaaaaaaaan... es tarde. A mi me pasa bastante seguido.

Pero el cuento que leerán a continuación no es mio, es decir, yo estuve presente cuando ocurrió. Lo recuerdo como si hubiera sido ayer.

Locación: Playa dentro de una carpa, sentados en forma de semicirculo.
Hora: 4 p.m
Cantidad:  10 amigos y conocidos reunidos.

Mientras que hablabamos de nuestros futuros y demás. Decidimos ver y mirar lo que pasaba a nuestro alrededor. Si pasaba una chica linda caminando por entre medio de las carpas con destino a la orilla, los chicos la examinaban de arriba abajo y si podían le gritaban algo. Asi mismo, nosotras las chicas haciamos lo propio con los chicos que circulaban por allí.  Por la pasarela también pasaban gente de todas las edades y tamaños. Pero hubo un momento en que pasó una señora que portaba unos anteojos claramente llamativos. Tanto lo eran que todos empezamos a comentar, luego vimos sus sandalias hacían juego con su traje de baño que era de color violeta, amarillo flúor y un pareo rosa que no pegaba ni con cola. Como buenos adolescentes nos  largamos a reír. Pero como siempre, está el que no puede callar nada. Uno de los chicos no tuvo mejor idea que decir a lo gritos: ¿Que ridícula, Gato Garabato.. la vieron?
Ni bien esto fue dicho se escuchó la voz de una las personas sentadas en el semicirculo decir: " Es mi madre".
Yo que estaba observando la situación deje de reír y todos comenzamos callar. Minutos después cuando la hija de dicha persona se levantó y se fue. Todos empezamos a reír sin parar.

Ergo, jamas nos sentamos a gritarle cosas a la gente que pasaba ahi.

lunes, 10 de mayo de 2010

¿Te conozco?

El fin de semana me pasó algo muy loco. Me encontré con una persona que no sabía de donde la conocía pero se que en algún momento de mi vida  me la había cruzado,en un verano, en una clase o amigos comunes. No hubo caso, mi memoria no me ayudó.Todavía estoy pensando de donde la conozco. En fin esto me lleva a otra historia que data del 2003, se puede decir que tiene sus añitos.

HISTORIA 1

Era una de esas noches en la cuales uno cae con amigos en  la casa de un fulanito cualquiera. Entramos a la casa y había más gente desconocida. Como no soy tímida decidí sentarme en una silla y el único lugar libre era en el comedor. Por supuesto, no había caras amigas pero si un lugar para ubicarme. Dos personas de las que habían venido conmigo me vieron y decidieron seguir mis pasos. Nos pusimos a charlar y después de un rato cayeron tres personas s. Se sentaron y una de ellas tenia una cara que me era familiar. Traté de hacer memoria y nada. La persona  a quien yo creía conocer me empezó a mirar, porque yo también le resultaba familiar. Y así empezó una charla entre la gente que estaba sentada alrededor de la mesa, o sea  todos nosotros. En una de esas y tras haber mencionado el nombre de colegios, facultades, lugares de vacaciones; a esta chica se le prende la luz y grita a viva voz: " Ya se de donde te conozco". Yo que estaba ansiosa por conocer la respuesta  pregunté más que entusiasmada: "¿de dónde, por favor quiero saber?". Mientras escuchaba mis palabras, me quería cortar la lengua. Y ella dice: "de Colmillot". Empecé a reír cual hiena porque era la única forma de que no se notara mi desencanto por la respuesta. Por supuesto hubo varios chistes y comentarios al respecto. Por dos minutos quedé congelada con una sonrisa que estaba llena de ira. Pero la charla continuó y así un par de horas mas tarde se dio por concluida la noche con la nota de color.
Esa chica había estudiado PSICOLOGÍA. ¿Por favor no le enseñaron a tener un mínimo de código o ética profesional? Como se puede quemar a una persona en cuestiones de segundos. ajjajaj


 

viernes, 7 de mayo de 2010

Esos dias NO!

Desde que me levanté hoy a la mañana todo camina cual cangrejo borracho.
Me levanté, me vestí y saqué a mi perro que confundió mi pierna con un lindo arbolito, así que al regreso del paseo tuve que ir a cambiar mi atuendo de oficina por otro.
Corrí  para tomar el bondi y en el momento que este arrancaba yo me quedé abajo viendo como este se iba y los segundos corrían en mi reloj. Llego al laburo y a subir por las escaleras porque el ascensor no andaba.
A eso de las 10 y pico de la matina me llega un txt bizarro del CÓNDOR, que mas que cóndor era una leona en celo.  Por suerte este txt fue suavizado por otro que recibí y muy tierno por cierto de otroa persona.
Dos horas más tarde decido ir al banco para buscar mi tarjeta de débito y así cobrar mi primer sueldo. Viajé en subte y colectivo( hora de almuerzo)  y todo fue al pedis. Volví tarde a la oficina hecha una tromba y famélica. Me senté en mi escritorio y putee. Llame a RRHH y grité tanto que me mandaron al banco de acá a dos cuadras. Mi tarjeta por supuesto que no estaba, y mi cuenta figuraba bajo el nombre un masculino. Ah todo esto me vieron cara de TIPO.... me reí y mi odio seguía creciendo. Fui a una caja y la mina me dice: "Qué rica que sos, pero es mejor usar el cajero. Si no sabes pregunta." Mi sonrisa seguía dibujada en mi cara.
Llegué al trabajo y mi jefe me hizo un chiste. Los hombres no gozan del don de la OPORTUNIDAD.
En vez de matarlo me hice un café.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Impunidad

A los 28 ya no me da vergüenza:

  1. Hacer un doggy bag
  2. No sacar la billetera en una salida con un chico.
  3. Levantar las cositas que hace mi perro cuando sale a pasear
  4. Hablar con gente "X" en la cola de una banco, farmacity o en el colectivo
  5. Que un taxi me deje en la puerta de un boliche o bar.
  6. Callar a alguien que grita a mi lado o que simplemente hable muy fuerte y me molesta 
  7. Retar a un niño por la calle.
  8. Entrar a una confitería y decir: "¿Puedo usar el baño?"
  9. Pedir papel higiénico en la casa de un conocido, si este se acabó.
  10. Repetir un plato en casa ajena
  11. Llamar a un chico
  12. Entrar en una casa llena de gente desconocida. 
  13. Pedirle a un extraño que me saque un foto
  14. Preguntar el nombre de una calle
  15. Comprarme OB en un supermercado
  16. Decir que me voy a depilar enfrente de un chico
Yo creo que la edad te da cierta seguridad y también mas impunidad para realizar ciertas cosas.
¿Será que a los 70 andaremos como aquellas viejitas simpáticas que cruzan a destiempo las calles, que se cuelan en las filas y sonríen cuando les damos el asiento del colectivo? Ya lo sabremos, aunque falta.

martes, 4 de mayo de 2010

Bubaloo

El otro día volvía de mi laburo y me quedé viendo una casa que vendía lámparas. Las había de todos lo colores y formas. Resulta que esto me retrotrajo a una salida que tuve con un chico varios años atrás. Todo terminó en ODISEA esa noche.

El chico en cuestión es fabricante de lámparas, ahora es conocido ya que provee a varios lugares de Palermo y Recoleta. Pero cuando yo lo conocí era un simple mortal.
La salida se dio de la siguiente manera. Eramos tres amigas solteras y nos pareció divertido ir a tomar algo a Hard Rock Café. Yo le dije a un amigo mío y el decidió llevar a su grupo de amigos del colegio.
 Ese día en el bar tocaban 2 bandas divertidas, en este momento no me acuerdo los nombres pero se que había un chico, que la descoció esa noche.

La salida continuó en otro bar y mientras pasaban las horas las parejas se iban alineando. Yo pegué onda con el chico de las lámparas, una de mis amigas con mi amigo (actual diputado) y la tercera en cuestión, dueña de la casa donde terminamos los 6 horas mas tarde, con el otro amigo.

Todo iba bien hasta que llegamos a la casa de mi amiga. Fue gracioso ver como cada una se iba del bar con su candidato y en un auto distinto. Mi auto realizó una parada, según el conductor fue para comprar chicles.
Una vez ya sentado en el auto  nos dirigimos al destino final a encontrarnos con el resto de la gente. Yo para no ser menos le pedi un chicle. Subimos era un 9 piso y cada pareja se recluyo en un ambiente. Yo tuve suerte y me quedé en el living. En un rapto de pasión  a lo puros besos, el chicle que tenía dentro de mi boca decidió caer justo sobre el hombro del hombre lamparas. ajajajjaja Se le pegó a la camisa! Un horror.
Como ya no sabia que hacer empecé a morderlo para ver si asi,  recuperaba parte del chicle.ja. ILUSA. Lo único que hice fue embarrarla y además llamar su atención. El se dio cuenta de que algo andaba raro. Así que decidió mirarme y decir: "¿Todo bien o se te perdió algo?" Y no pude contenerme de la risa y le mostré su camisa. En ese momento el grito de ira fue tal, que salieron las demás parejas de sus escondites. Yo busqué hielo en la cocina.. y nada.. la mancha era inamovible.
El chico me odió me dijo que esa camisa era de su hermano  y se la había sacado sin que el supiera y encima se la había traído un amigo de Amsterdam. No se imaginan su enojo. La noche terminó ahí, al son de :"chicos nos vamos." Todos agarraron sus petates y partieron dejandonos por un simple chicle pegoteado..

Ahora nos acordamos de ello y nos reímos. Todo eso pensé mientras miraba la casa de lámparas.